jueves, 6 de octubre de 2011

Primeros pasos para que el niño(a) aprenda a leer

 
Uno de los primeros pasos para leer correctamente es aprender a reconocer las letras del abecedario. El principio del abecedario estipula que el lenguaje hablado se representa mediante palabras escritas formadas por combinaciones de letras variables, constituyendo éstas letras y combinaciones de las mismas todos los sonidos del lenguaje hablado. Relacionar sonidos a estas letras y aprender a escribirlas prepara el terreno para una lectura y escritura correctas. Elaborar fichas prácticas de escritura para niños que están aprendiendo a escribir el abecedario. Las fichas han de imprimirse y luego hay que seguir la línea de puntos. Éste supone un excelente método para que el niño aprenda a escribir las letras. Las fichas imprimibles del abecedario son geniales para que el niño en edad preescolar y en la escuela infantil practique sus habilidades de escritura.
  
Para papás: 
 
Compartir el alfabeto con su niño le ayuda a empezar a reconocer las formas de las letras y relacionarlas con los sonidos del lenguaje hablado. Pronto él aprenderá la diferencia entre las letras individuales; cómo se ven y cómo suenan. 
 
Qué necesita:
 
* Libros sobre el alfabeto (Para otras sugerencias, vea Recursos para los niños) 
* Letras magnéticas
* Papel, lápices, crayones y marcadores 
* Pegamento y tijeras para niños 
 
Qué hacer: 
 
Las primeras actividades en la siguiente lista funcionan bien con niños más pequeños.  A medida que su niño vaya creciendo, las actividades al final de la lista le permiten hacer más. Sin embargo, siga realizando las primeras actividades en la lista mientras que las disfrute. 
 
* Siéntese con su niño y escriba en letra de molde el nombre de él en un papel y vaya diciendo cada letra mientras la escribe.
* Haga un letrero con su nombre para la recámara o algún otro lugar especial en la casa.  Ayúdelo a decorar su letrero con calcomanías o con dibujos. 
* Enséñele cantitos sobre el abecedario y jueguen jueguitos utilizando el abecedario.  Hay libros sobre el alfabeto que contienen cantos y juegos que pueden aprender juntos.
* Busque videos educativos, DVD, CD y programas de televisión tales como " Entre los leones" que contienen actividades para aprenderse las letras. Siéntese a ver los programas con su niña y cante o participe en las actividades del programa.
* Ponga magnetos en forma de letras sobre su refrigerador o en alguna otra superficie metálica que no sea peligrosa. Pida que la niña nombre las letras mientras juega con ellas y que diga las palabras que está intentando deletrear.
* No importa donde se encuentre con su niño, señale las letras individuales en letreros, carteleras, volantes, recipientes, libros y revistas. Cuando cumpla 3 o 4 años, pida que ella misma encuentre y nombre algunas letras.
* Cuando su niño cumpla 3 o 4 años, anímelo a deletrear y escribir su nombre. Para muchos niños sus nombres son las primeras palabras que aprenden a escribir. Al principio su niña quizás sólo use una o dos letras de su nombre (por ejemplo, Emiliano, a quien su familia lo conoce como Emi, sólo usa la letra M cuando " escribe su nombre). 
* Haga un libro del abecedario con su niño que ya está en el jardín de niños.  Pídale que haga dibujos (le puede ayudar).Pueden recortar dibujos o fotografías de una revista o usar sus propias fotos. Peguen cada dibujo en su libro. Ayúdele a su niño a escribir debajo de la ilustración la letra que representa el objeto o persona en el dibujo (por ejemplo, B para el Burro, M de Mango).
 
 

Juegos para la buena postura corporal

Petrificar 
 
Edad : A partir de 3 años
Materiales: Un aparato de música.
Organización inicial: Suena la música y ellos bailan libremente.
Desarrollo: Suena la música y bailan. En un momento preciso se para la música y ellos deben quedarse quietos en la postura que se encuentren. Elegimos una de las posturas y todos los jugadores deben imitarla.
 
El centrifugado
 
Edad : A partir de 5 años
Materiales: Un silbato o similar.
Organización inicial: Forman un circulo y se dan las manos. En el centro el profesor con el silbato.
Desarrollo: Los alumnos giran a la derecha o a la izquierda. El profesor va diciendo: "Más deprisa, más deprisa" y cuando lo considera conveniente hace sonar el silbato. En ese momento, ellos deben soltarse y permanecer quietos en una postura equilibrada contrarrestando la fuerza centrífuga.
 
Croquetas en la sartén
 
Edad : A partir de 4 años
Materiales: Ninguno.
Organización inicial: Estirados en el suelo distribuidos por todo el espacio.
Desarrollo: A la señal, todos ruedan por el suelo manteniendo la postura horizontal.
 
 Masaje con la pelota
 
Edad : A partir de 4 años
Materiales: Una pelota de tenis por pareja.
Organización inicial: Por parejas, uno sentado de espaldas al otro.
Desarrollo: La pelota se coloca entre ambas espaldas. Deben conseguir que la pelota recorra toda la superficie de sus espaldas sin caer al suelo.
 
Me apoyo y me levanto
 
Edad : A partir de 6 años
Materiales: Ninguno
Organización inicial: Se desplazan por el espacios sentados en el suelo. Deben avanzar sobre las nalgas.
Desarrollo: A la señal, cada alumno busca una pareja. Cada pareja se coloca espalda contra espalda. Los componentes de la pareja deben levantarse sin poner las manos en el suelo, ayudándose únicamente por la presión ejercida sobre las espaldas.
 
Carreras sentados
 
Edad : A partir de 5 años
Materiales: Niuguno.
Organización inicial: Marcamos una línea de salida y otra de llegada separadas por unos siete metros.
Desarrollo: Se colocan sentados en el suelo, tras la línea de salida. A la señal, avanzan con el movimiendo de las nalgas. No pueden apoyar las manos en el suelo.
Variante: Pueden trazarse circuitos de manera que tengan que cambiar de dirección en la carrera.
 
Regatas 
 
Edad : A partir de 6 años
Materiales: Un pelota por equipo.
Organización inicial: Se forman equipos de unos siete jugadores y se ponen en fila, sentados en el suelo con las piernas estiradas. El primero de la fila tiene la pelota,
Desarrollo: A la señal, el primero de la fila deja la pelota junto a el. El siguiente toma la pelota y la coloca junto a el pero en el lado contrario, de forma que debe de realizar un movimiento de torsión de tronco. Así sucesivamente hasta que la pelota llegue al final de la fila. Cuando esto ocurre, el último se levanta y va corriendo a ocupar la primera posición y se reinicia el desplazamiento de la pelota. Seguimos así hasta que todos han pasado por la primera posición. Gana el equipo cuyos componentes vuelven primero a la colocación inicial.
 
El hula-hop
 
Edad : A partir de 4 años
Materiales: Un aro por alumno. Si es posible, una aparato de música.
Organización inicial: Distribuidos por el espacio, cada uno con un aro que lo coloca a la altura de la cintura.
Desarrollo: Cuando se inicia la música, todos hacen rodar el aro alrededor de la cintura, con movimientos de cadera. Tienen que intentar que no les caiga el aro al suelo.
 
Gato tranquilo, gato enfadado
 
Edad : A partir de 5 años
Materiales: Ninguno.
Organización inicial: Distribuidos por el espacio, en cuadrupedia.
Desarrollo: Una palmada significa que el gato está contento; dos toques, que el gato está enfadado. En el primer caso deben colocarse con la espalda plana. En el segundo, deben de curvar la espalda.
 
La peonza
 
Edad : A partir de 8 años
Materiales: Ninguno.
Organización inicial: Grupos de unos ocho niños y niñas. Forman un circulo y uno en el centro. Los del circulo están muy juntos, descalzos y con los pies rodean y aguantan los pies del que está en el centro.
Desarrollo: El que está en el centro muy rígido, se deja caer hacia sus compañeros, quienes los sostienen y lo envían hacia otro lugar del circulo.
 
Contorsionistas
 
Edad : A partir de 5 años
Materiales: Una cuerda para cada uno.
Organización inicial: Cada alumno sujeta su cuerda con las dos manos, una en cada extremo de la cuerda.
Desarrollo: Deben desplazar la cuerda en torno a su cuerpo, como si estuvieran saltando a la cuerda. Poco a poco van juntando las manos hasta que los movimientos sean de verdaderos contorsionistas.
 
El rodillo
 
Edad : A partir de 4 años
Materiales: Una cuerda para cada uno.
Organización inicial: Estirados en el suelo sobre la espalda, distribuidos por el espacio. Una cuerda a la altura de los hombros, entre el cuerpo y el suelo.
Desarrollo: Deben deslizar su cuerpo sobre la cuerda, hasta que la pica llegue a los pies.
 
Dibujar números con el cuerpo
 
Edad : A partir de los 6 años
Materiales: Ninguno.
Organización inicial: Por parejas.
Desarrollo: De cada pareja, uno representa un número con su cuerpo y su compañero debe adivinar qué número es. A continuación, una pareja hace un número de dos cifras y otra pareja debe adivinar de qué número se trata.

Desarrollo del Bebe 1-11 meses

el primer mes del bebé
Primer mes:
El bebé observa. El bebé observa atentamente a todo lo que está dentro de su campo visual. Visualiza los movimientos y escucha los sonidos que provienen de sus padres o de otra fuente. Para él, el mundo es lo que él consigue ver, escuchar, oler y tocar. Por eso es muy importante que lo cambies de posición de vez en cuando, que lo toques y hables con él, y ofrezca un ambiente de música y de colores.
   
El bebé responde
Segundo mes:
El bebé responde. Por lo general, los bebés empiezan a “contestar” a los estímulos a partir de la cuarta o quinta semana de nacidos. El bebé empieza a sonreír de manera voluntaria, a emitir pequeños gritos, y a imitar tus gestos. Experimenta, delante del pequeño, abrirle la boca una y otra vez. Verás que él abrirá la suya en un determinado momento. Es importante que rodees a tu bebé de canciones, de juguetes que se muevan, etc.
   
manos del bebe
Tercer mes:
El bebé se fija en sus manos. El bebé empieza a descubrir su propio cuerpo, sus movimientos y capacidades. Sus manos serán el centro de sus atenciones, las llevará a la boca y las chupará. Lo mismo podrá hacer con sus pies. Algunos bebés podrán incluso girar de un lado sobre la espalda, sostener algo la cabeza y a dar algunas patadas.
   
el bebe mira
Cuarto mes:
El bebé se mira al espejo. La capacidad de observación de los bebés no tiene frenos. Si pones al bebé frente a un espejo él no sabrá que lo que ve es él, pero sí le interesará por lo que ve. A esta edad se interesará por todo. Reconocerá a su mamá, a los objetos que más le gustan (los biberones, por ejemplo), y ya podrán mirar fijamente a algún objeto.
   
bebé agarra objetos
Quinto mes:
El bebé agarra objetos. El bebé empieza a sujetar lo que encuentra a su paso, sea un objeto o la mano de su madre. Por lo general, ya controla la cabeza, patalea con fuerza, agarra objetos y estudia cuidadosamente todo lo que consigue sujetar. Los bebés empezarán a desarrollar el tacto y el gusto, ya que querrá tocar a todo y llevarlo a la boca.
   
El bebé juega
Sexto mes:
El bebé juega. Los bebés siguen llevándose todo a la boca, y ahora porque puede empezar a salirle los dientes. Ya pedirán los brazos de sus padres, moverán la cabeza de un lado a otro, se sentarán sin apoyo, y jugarán con todo lo que haga ruidos. Podrán demostrar enfado cuando no consiguen alcanzar a un objeto o expresar miedo a personas extrañas.
   
El bebé imita
Séptimo mes:
El bebé imita. Por lo general, los bebés pueden controlar muchos movimientos. Consiguen estar sentados, coger objetos, moverlos y pasarlos de una mano a otra, y se convierte en una personita muy juguetona. Muestra gran conexión con las personas que están más tiempo con él y empezará a imitar todo lo que dicen o hacen, a su manera, claro.
   
desarrollo del bebe mes a mes
Octavo mes:
El bebé aprende a aplaudir. Palmas, palmitas… los bebés ya podrán controlar sus pequeñas manos. Su coordinación estará más desarrollada y jugar con él de hacer mímicas podrá ser muy divertido. Las habilidades motrices empiezan a despertarse en esta etapa. El bebé aprenderá a aplaudir cada vez que esté contento o que lo pidas tú.
   
bebe juega con las manos
Noveno mes:
El bebé saluda con las manos. Hará gestos de despedida con sus manitas. Dirá adiós con sus manos levantándolas o llevándolas a la boca para enviarte un beso. El bebé aprenderá todo con mucha más rapidez y perfección. Su equilibrio estará más desarrollado, así que puede empezar a gatear o a querer estar de pie.
   
bebé expresa sentimientos
Décimo mes:
El bebé expresa sentimientos. Puede que el bebé empiece a abrazar, acariciar y besar a las personas que conoce. Utilizará su dedo indicador para decir lo que quiere e intentará ponerse de pie, agarrándose a los muebles. En esta etapa, el bebé empezará a investigar en todos los rincones de la casa. Sentirá más curiosidad por todo.
   
juguetes del bebe
Undécimo mes:
El bebé comparte objetos o juguetes. El bebé sujetará un objeto o un juguete y querrá compartirlo con alguien. También estará preparándose para caminar. Es hora de proteger las esquinas de las mesas o de quitar cualquier objeto que represente un riesgo para el pequeño. El bebé también sabrá imitar sonidos de animales y deseará estar con otros bebés.

Consejos para manejar el mal genio de los niños

Los niños suelen enfadarse y sacar mal genio por diversas razones. Desde el tener que levantarse temprano, hasta no poder ver la televisión cuando quiere. Aparte de eso, los niños suelen enfadarse porque tienen que irse al colegio cuando quieren estar sin hacer nada en casa, cuando no quieren irse a dormir en la cama, y por lo general por las cosas que no pueden cambiar.

1- Que el niño con mal genio haga mucho ejercicio físico. Juegue al aire libre y practique su deporte favorito. El kárate está muy indicado para los niños que quieren dominar su genio.
2- Que el niño se sienta lo suficientemente seguro y convencido de que, con la ayuda de sus padres, él podrá controlar su temperamento.
3- Que el niño aprenda a expresar sus sentimientos con palabras. Decir qué es lo que le molesta y fastidia, antes de perder el control de otra forma.
4- Que el niño consiga desconectarse de la situación que le molesta. Por ejemplo, si se enfada con alguien, mejor que se aleje un rato de esta persona y solo recupere el contacto cuando esté más calmo.
5- Que el niño se acostumbre a pensar en su habitación. Si el niño explota con los padres o hermanos, debe ser enviado a su habitación para pensar y calmarse. Que él vea que eso no es un castigo y sí una manera de tranquilizarse.
6- Que el niño sea animado a exteriorizar lo que siente, bailando, escuchando música, tocando un instrumento, escribiendo, dibujando, pintando... También a probar el ejercicio de “sé como un volcán”: que se ponga de pie con los pies bien juntos. Junta las palmas de las manos delante del pecho y aprieta una contra la otra. Luego separa las piernas de un salto al tiempo que levantas las manos por encima de la cabeza y después las separas dejándolas caer a ambos lados del cuerpo. Mientras lo hace, emite el sonido explosivo (¡PUUUFFFF!). Pide al niño que él se imagine siendo un volcán, expeliendo fuego, lava y vapor. Al terminar, el niño debe hacer tres inspiraciones profundas. Es muy probable que el enfado que él sentía se haya perdido.
7- Que el niño se de cuenta que sus esfuerzos para controlar los impulsos tienen buenos resultados.

Es muy importante que los padres del niño no se porten de igual manera que ellos, en su mal genio. Y que sean, ante todo, un ejemplo de tranquilidad y serenidad al hablar con ellos, incluso cuando están enfadados. Cuando el niño esté nervioso, lo mejor es no reñirle ni juzgarle. Eso empeorará la situación. Mejor permanecer en silencio.


Adivinanzas

Alto alto como un pino,
pesa menos que un comino.
El humo
Una casita con dos ventanillas
Si la miras, te pones bizco.
La nariz
Tengo patas y no ando, soy plana
y no canto, seme apoyan para
escribir y no te puedo hacer reir.
La mesa
(Enviada por Felix Chamorro)
Todos me pisan a mí,
pero yo no piso a nadie;
todos preguntan por mí,
yo no pregunto por nadie.
El camino
Todo el mundo lo lleva,
todo el mundo lo tiene,
porque a todos les dan uno
en cuanto al mundo vienen.
El nombre
Blanca por dentro,
verde por fuera.
Si quieres que te lo diga
espera.
La pera
Mi casa la llevo a cuestas,
tras de mí dejo un sendero,
soy lento de movimientos,
y no le gusto al jardinero.
El caracol
Una señorita muy señoreada,
que siempre va en coche
y siempre va mojada
La lengua
(Enviada por Lola Bargueño)
Somos muchos hermanitos,
en una sola casa vivimos,
si nos rascan la cabeza al instante morimos.
Los fosforos
Adivina quién soy:
cuanto más lavo,
más sucia voy.
El agua
Quién es el que bebe por los pies?
El árbol
Fui a la feria compré una bella llegué a la casa y me puse a llorar con ella.
La cebolla
Oro no es, plata no es, abre la cortina y veras lo que es.
El plátano
(Enviada por Kiko Flores)
¿Qué será, qué es:
mientras más grande, menos se ve?
La oscuridad
Una cajita chiquita,
blanca como la cal:
todos la saben abrir,
nadie la sabe cerrar.
El huevo
Todo el mundo lo lleva,
todo el mundo lo tiene,
porque a todos les dan uno
en cuanto al mundo vienen.
El nombre
Tiene ojos de gato y no es gato,
orejas de gato y no es gato;
patas de gato y no es gato;
rabo de gato y no es gato.
La gata
Todos me pisan a mí,
pero yo no piso a nadie;
todos preguntan por mí,
yo no pregunto por nadie.
El camino
Si lo nombro, lo rompo.
El silencio
¿Quién es el que bebe por los pies?
El árbol

sábado, 1 de octubre de 2011

Las rabietas: Consejos de cómo actuar ante una rabieta o berrinche





Las rabietas o berrinches son comportamientos coléricos mediante los que el/la niño/a manifiesta su incapacidad para hacer o conseguir algo que desea. Se consideran una parte normal del desarrollo del niño de 1 a 3 años y la tendencia es a la desaparición hacia los 4 años.


Su origen suele estar en un conflicto entre los deseos de autonomía del niño y las limitaciones que se le imponen a una edad en la que no posee un desarrollo suficiente del lenguaje, para poder expresar con palabras sus necesidades o sentimientos. Hay factores que pueden facilitar su aparición como el sueño, el hambre, la incomodidad o el estar enfermo. Muchos niñ@s siguen teniéndolas porque tuvieron éxito con rabietas anteriores.

¿Qué se puede hacer para evitarlas?


Establecer normas razonables, claras y coherentes y no cambiarlas, para que conozca perfectamente donde están sus límites. Las reglas deber ser siempre las mismas y también independientemente de que quien esté en ese momento a su cuidado.
Reforzar los comportamiento positivos. Es decir, entre otras cosas hacerle caso y alabarle cuando su conducta es la adecuada. Es niño busca la atención de sus padres y si la consigue sobre todo cuando hace "cosas malas", le estaremos indicando que ese es el comportamiento que debe repetir para conseguir que le dediquemos más tiempo.
Enseñar con el ejemplo, evitando gritar o discutir delante del niño. El niño pequeño aprende directamente de los padres también cómo responder ante los conflictos. Siempre que sea posible, ofrecer al niño la posibilidad de elegir entre varias opciones disponibles. Avisar al niño, con tiempo, cuando vaya a producirse un cambio de actividad para que pueda prepararse e irse haciendo a la idea.



Familias felices y sanas



Ninguna familia es perfecta. Incluso en el hogar más
 feliz surgen problemas y la gente discute de tanto en tanto.
 Generalmente los miembros implicados exponen abiertamente 
lo que les preocupa y hablan sobre ello.
 Todo el mundo se tranquiliza y la vida vuelve a la normalidad.
Ser parte de una familia significa arrimar el hombro e intentar hacerle la vida
 mejor a los demás. 
Las discusiones suceden y no pasa nada.
 Con amor, comprensión y un poco de esfuerzo,
 las familias pueden solucionar casi cualquier problema.